Medioambiente

Choque de intereses y Resolución de Conflictos

A diario y cada medio segundo un individuo tiene la opción de elegir el qué hacer, qué decisiones tomar, qué decir y cómo resolver situaciones que luego llevan a connotaciones futuras.

02 de septiembre de 2019
Lic. Mario Cohen
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Se producen choque de intereses de forma simple cuando un individuo le pretende impartir a otro su punto de vista sobre cualquier tema. Por más sencillo que este fuera. Porque en la mayoría de los casos lo que se pone en juego de forma errónea es el orgullo y así el reflejo de vida.

El conflicto prospera cuando por ninguna casualidad ambas partes no se toman el trabajo de ver que la suma de las partes siempre va a sumar más que la mejor situación individual. O que la pelea pase a situaciones irreconciliables. 

En todas las organizaciones compuestas por personas, no hay otra forma en que se pueda crear una institución. La naturaleza le proporciona al hombre y la mujer instintos que le brindan supervivencia. La posibilidad de mantener la conservación personal. Comer, reproducirse, vivir en comunidad son necesidades que están insertas en las conductas más primarias. 

Salir del cerebro reptiliano

La primera acción frente a una situación de peligro es la huida o la confrontación violenta. Es posible para poder resolver esta mirada conflictiva observar qué es lo que está en juego y si realmente lo que se discute pone en riesgo, el orgullo, los intereses o la naturaleza humana misma. Por qué enoja tanto al punto de no querer sacrificar algo de ese orgullo en pos de un bien común más general y acorde a los beneficios mutuos de ambas partes.

La primera empresa que sufre estos desmanes son las organizaciones familiares en su segunda y tercera generación. En muchos casos por diferencias en la educación y elección de los progenitores los protagonistas fueron formados y educados con enormes diferencias. Estas muchas veces son irreconciliables cuando hay brechas educativas y vivenciales. Brotan entonces los resentimientos productos de la más baja de las emociones, la envidia. 

Ese sentimiento producto del sin saber del esfuerzo del otro por alcanzar los objetivos logrados distorsiona el marco situacional.

Cuando existen estas brechas hay asimetrías en los vínculos. La tarea de los que están en una mejor posición si y sólo si el que se encuentra como opuesto, puede ayudar y colaborar para que se entienda y los objetivos sean alcanzados. 

Los beneficios mutuos no deben perderse de vista.

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