La Avenida

Reputación indeleble al tiempo

Hace unos días más precisamente el día 29 de mayo el Embajador de Haití, el señor Pedro Von Eyken, saludaba en el día del Ejèrcito Argentino. Se postulaba orgulloso hijo de un oficial del ejército Alemán de la 2ª Guerra Mundial. Con la probidad o certeza que seguramente su padre no fue un nazi.

13 de junio de 2019
Lic. Mario Cohen
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Si bien es verdad que en el año 1944 más precisamente en julio tuvo lugar el último de una serie de atentados contra el asesino más grande de la historia es menester entender y aceptar que cuando comenzó a ascender en el poder político en los años 20 numerosos miembros del mismo ejército lo consentían.

De la misma forma es preciso comprender por mucho que duela que el titular de esa misma fuerza el Mariscal de Campo Keitel, fue juzgado y colgado en el tribunal de Nüremberg en el año 46 por crímenes de lesa humanidad. No es la función de este artículo hacer un raconto de la historia ni ponerla en relieve.

Los acontecimientos polìticos y judiciales que son de público conocimiento los conoce todo el mundo y toda la sociedad en cada barrio, aquellos que fueron publicados en los diarios de época y repetidos hasta el cansancio en los medios de aire.

La funcionalidad de esta pieza es expresar aquella emoción colectiva que queda en la memoria emocional de las personas. Ni siquiera de las instituciones….

Señor Von Eyken...qué orden cumplió aquel soldado raso que tomaba por los pies a chiquitos menores de cinco años y les partían la cabeza golpeandolos contra la pared delante de sus padres...Qué orden cumplía aquel miembro de la misma fuerza que tomaba a los chicos de los pelos y los tiraban a hogueras encendidas en los mismos campos de concentración o en grupos los tiraban dentro de los hornos crematorios con vida….

Estos acontecimientos son los que quedan en la memoria y en el horror colectivo y es eso justamente de lo que no se puede salir. Esas heridas no las cura el tiempo, porque están guardadas en el inconsciente y cualquier estímulo externo las pone a flor de piel. La pertenencia a grupos o instituciones de conductas inmorales, no queda eximida por la desaprobación de su conducta. No es suficiente con no haberlas cometido o desaprobado o llevado a cabo o mirar para el costado porque no se soportaba su violencia, de alguna forma en algún momento esos procedimientos fueron aprobados….Luego alguien podría decir que se exacerbaron, no es cierto. Fueron parte de una planificación llevada a cabo de forma milimétrica...

En la sociedad actual el nombre y la conducta están asociadas como identidad inseparable. Son las marcas que quedan en el inconsciente colectivo, son indelebles no se borran muy fácilmente y cuando las tareas adecuadas no se llevan a cabo la sanción es  perpetua, esa es la respuesta de la gente….

Es la peor de las cárceles….

Las comunidades en su conjunto ven a los gobiernos y a las empresas asociadas a su conducta y comportamiento social. Los movimientos relacionados con el medio ambiente más las prácticas vinculadas al rol social e impositivo toman fuerte importancia en la comunidad de hoy.

Nadie puede olvidar el pasado nazi de Ford, como tampoco es posible olvidar el comportamiento urbano de la Serenísima, creando barrios en su propia comunidad...

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