La Avenida

El liderazgo empresario

Hoy es posible ver en varios films y películas o que en realidad se viene estudiando desde miles de años en todos los países del mundo y que en nuestro paìs no tiene la vigencia e importancia que debería tener.

31 de mayo de 2018
Lic. Mario Cohen
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El liderazgo no siempre es muy feliz

Liderar es muchas veces tomar una posición dominante en decisiones, muchas veces poco felices para el momento o para una mayoría pero que favorecen el alcance de los objetivos finales.

Dirigir no es consentir sino por el contrario afrontar los desacuerdos e imponer las visiones que se pretendan alcanzar.

Aceptar los desafíos de las desavenencias es una de las desventajas más difíciles que tiene cualquier líder.

Una empresa de fuste siempre está condicionada por los cambios de variables que ocurran en los mercados. Estos se producen normalmente por los cambios tecnológicos que modifican los hábitos de las personas. En nuestro país las tecnologías están pegando muy duro en una sociedad melancólica atrapada en más de un caso por los sueños inconclusos de un ayer o de un pasado no resuelto.

El objeto más modificado en estos días es la energía. Relacionado desde el instrumento de uso como la simple lamparita. En otros tiempos existían los focos de tungsteno finitos que no duraban nada y que los mirabas y se rompían o se quemaban. Pasamos por las bajo consumo y hoy las leds con una enorme durabilidad.

Esto no va más

Todo aparato que consuma energía o gas hoy fue modificado para producir más con menos consumo. El artefacto que hoy debe asumir la responsabilidad de ese liderazgo es el individuo en sí mismo a partir de modificar sus hábitos de consumo.

Los comerciantes...

En este período deben pensar en otra estrategia de retención de clientes. Durante años usaban el aire acondicionado frío-calor como medida de comodidad. De esa forma dando un hábitat confortable la gente no se va de un local. Hoy este costo es inviable para la cantidad de venta que existe.

En las viejas películas es posible observar cómo los protagonistas estaban vestidos de pies a cabeza en una sala de estar cómodos, aunque vestidos de camisa y corbata los varones y mujeres también con ropa de vestir pero ambos arropados con una bata de noche muy elegante. En las amplias salas de las películas de los años 50 no existían una sola estufa de ninguna variedad posible, la gente estaba vestida de pies a cabeza para bancarse las bajas temperaturas, que aunque parezca mentira en aquellos años eran mucho más cruentas en invierno.

Volver a vestirse y cuidar las costumbres de consumo no es un volver al pasado sino por el contrario es tomar conciencia plena de valor real de las cosas.

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