Económicas

La dispersión de los precios

“Mientras más pobre es una familia, mayor es la proporción de su gasto total que debe destinar a la provisión de alimento”. Engel – 1857

11 de septiembre de 2018
Juan Celli
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Un tema en boca de todos los argentinos es la inflación, el aumento generalizado de precios, que hoy en día dada la coyuntura en Argentina golpea en mayor o menor medida a cualquier asalariado argentino debido al atraso existente entre la actualización de salarios y el aumento que proponen los formadores de precios. Sostengo que la economía argentina es el resultado de incentivos económicos, políticos y no la anuencia de una serie de grupos económicos cuya única finalidad es la maximización de ganancias y la perpetuidad en el poder.La razón principal que tanto interés causa esta variable es que con ella, es posible obtener el costo de vida aproximado de una familia tipo para posteriormente clasificarla como pobre o no. La historia cuenta que en 1913 se desarrolló el primer documento de carácter fundante que se tituló “El costo de la vida y el poder de compra de la moneda”  fue publicado por la Dirección General de Estadísticas, a cargo de Alejandro Bunge. Allí y de manera histórica, se presentó por primera vez una serie histórica de variaciones de precios, que comprendía el período 1914- 1923.

Previo a la medición es necesario definir una canasta; la complejidad reside que esta canasta define el número inflacionario que se publique y posteriormente el costo de vida de una familia tipo. De acuerdo a Peter Hill, “es evidente que no hay una única medida de la inflación, dado que la tasa de incremento en el nivel de precios depende de la canasta de bienes y servicios seleccionada, lo que a su vez depende, en algún punto, de los intereses del analista o del hacedor de políticas públicas”. En esta línea, es fundamental distinguir dos aspectos que complejizan el relevamiento de un único valor de la inflación: determinar la canasta de bienes por un lado y por el otro, la dispersión de precios.

En Argentina, utilizamos dos canastas que son relevados mensualmente por la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC: Canasta Básica de Alimentos (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT). Es simple, si su ingreso no supera la CBA es indigente y si no supera la CBT, es pobre. Lo interesante es analizar que esta canasta de bienes es fija, esto se hace a fines prácticos para poder analizar la evolución de nuestro indicador. Esto trae aparejado ciertos inconvenientes.

Por un lado, la sociedad en su conjunto no consume los mismos productos en invierno que en verano. “Nuestra canasta”varía y por tanto nuestro “costo de vida” lo hace de la misma manera, factor que no se ve reflejado en los números. Por otro lado, un tema más crucial es el hecho que lo que consume una familia tipo varía dependiendo del ingreso y mucho más en este país.

Con el advenimiento de las marcas propias de las grandes cadenas de supermercados, el programa “Precios Cuidados” y la diferenciación de precios existentes en una misma categoría de distintas marcas complejizan la operatoria de relevamiento y el acercamiento a un único numero. Argentina viene de un proceso inflacionario sostenido desde 2003 hasta la fecha, es una realidad, la forma de actualización de los precios de las marcas “Superpremium”, “Premium” y de las marcas “Standard”, es distinta. Esta decisión que es tomada en forma conjunta con los proveedores de bienes y los dueños de los puntos de venta es una consecuencia que se ve reflejado en la góndola. La gran velocidad en que el universo investigado se modifica con aditamentos, ofertas, tipo de envase (downsizing) son temas muy relevantes a la hora de realizar este relevamiento.

Otro punto no menor es el hecho que existe hoy en día una gran dispersión de precios de un mismo producto. Cuando se habla de comparar un supermercado contra un kiosco se comenten errores, históricamente el factor diferenciante de este canal son los precios bajos y las ofertas. Comprar un producto determinado en un kiosco, el precio se ve incrementado un 20%. Es decir, por cada paso que doy el precio sube un 1%. Un ávido lector podría sugerir “No camine más”, es cierto pero la realidad que esto al momento de efectuar un relevamiento de una canasta complejiza exponencialmente la operación y que dato tomamos: el mínimo y el máximo relevado y realizamos un promedio para determinar el precio de un determinado canal?

Que políticas está tomando el gobierno para intentar apaciguar esta dispersión de precios? En que informe vemos reflejado este indicador de dispersión de precios? La estadística nos dice que lo más razonable sería encararlo por el lado de la varianza o la raíz de lavarianza: el desvío estándar.Hay mucha tela para analizar sobre este aspecto relegado en cierta medida por el informe de IPC (Indice de Precios al Consumidor) que mensualmente el INDEC emite desde su página. Si este punto lo extrapolamos a la Ciudad de Buenos Aires y al conurbano, la situación se agrava. Con esto no quiero alarmarlos, todo lo contrario, este puede ser un gran punto de partida para analizar este número final que todos esperamos a principio de mes.

Entender lo que significa, plantear que queremos lograr con este número, y sobre todo tomar las medidas correspondientes de manera tal que en la medida de lo posible entre todos podamos reducirlo a su máxima expresión.

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